a pesar del aumento en el precio del petróleo, a Hugo Chávez se le está enredando la pita. Primero, fueron las declaraciones del General Baduel, acusándolo de intentar un golpe de estado con la reforma constitucional; después, vino el Rey de España con su confrontación durante la Cumbre en Santiago; posteriormente, vino la Presidenta de Chile diciendo que ella también lo mandó a callar. Por su parte, el Rey de Arabia Saudita le impidió dictar el comunicado final de la reunión de Jefes de Estado de la OPEP; y, finalmente, después de paradas en París y Lisboa, el Presidente de Colombia, paró en seco su gestión mediadora con las FARC. Una cadena de fracasos. Ahora, le toca el turno al pueblo de Venezuela con el referendo del 2 de Diciembre. Por primera vez, una encuesta reportó mayoría del no. Veamos.
La denuncia de Baduel puede reflejar un tremendo malestar dentro de las fuerzas armadas de Venezuela. Se ha filtrado que entre los puntos que se iban a someter a la voluntad popular el próximo 2 de Diciembre estaba la abolición de la Guardia Nacional. Esto había causado gran malestar entre los miembros de esa organización, hasta el punto que, finalmente, Hugo tuvo que retirarlo de la reforma. Además, las fuerzas armadas de Venezuela se han identificado con el papel de guardianes de la democracia venezolana y la pretensión de que tengan que jurar lealtad al socialismo del Siglo XXI y a Hugo parece no ha caído bien, ya que afecta su imagen de imparciales.
Es importante tener presente que hace muy poco que el general Baduel dejó de ser Ministro de Defensa, Junio de 2007, y que jugó un papel decisivo en salvar a Chávez cuando el intento de golpe en el 2005. En un artículo reciente, Baduel le ofrece una salida a Hugo Chávez, al sugerirle que suspenda el referendo. Pero Hugo es muy soberbio para entender.
El Rey de España se ha hecho muy popular con los españoles, y mundialmente, con el ya famoso ¿Por qué no te callas? Y la insistencia del burro en seguir elaborando sobre el tema, no lo ayuda en nada. Por su parte, Michele Bachelet no quiso perder la oportunidad para aclarar que ella también mandó a callar a Chávez. Primero, en relación con el conflicto marítimo con Bolivia, que se había acordado era un tema bilateral y no tema de la Cumbre y, después, al elogiar los aumentos de precio del petróleo en vez de plantear su reducción. Para remachar, una mayoría abrumadora de la legislatura chilena, 57 a 11, acordó repudiar la conducta de Chávez durante la Cumbre.
Después de viajar a la reunión de Jefes de Estado de la OPEP, donde fue puesto en su lugar por el Rey de Arabia Saudita , quien la presidía y se negó a aceptar la inclusión de sus sugerencias sobre el dólar en el comunicado final de la reunión, pasó por París para informar al Presidente Sarkossy sobre la mediación con las FARC. Ni siquiera pudo dar cuenta de si Ingrid Betancourt estaba viva o muerta, porque las FARC no le facilitaron información alguna sobre su estado actual. Eso sí, se rumora hizo una gestión con el presidente francés a favor del amigo de su familia, Carlos Illich Ramírez, alias el Chacal, quien guarda prisión en Francia por terrorista. Como al cómico Roger Dagernsfield, parece nadie lo respeta.
Finalmente, hizo una parada en La Habana en su viaje de regreso, para hablar con su padre adoptivo, Fidel, y con Raúl. No se ha filtrado de qué trataron. Desde allí, la Senadora Córdoba, quién había sido autorizada por el presidente de Colombia como intermediaria en las gestiones humanitarias con las FARC, llamó al General Mario Montoya, Jefe de Estado Mayor del Ejército de Colombia. No se sabe si de mutuo acuerdo, o por impulsividad del burro de Chávez, éste tomó el teléfono y empezó a hablar con el General, cosa que le había planteado en Santiago, Chile, a Uribe y éste le había dicho que no lo hiciera. El General fue enseguida al Palacio Nariño a notificar a Uribe de la llamada y esto dio lugar a que se diera final a la gestión mediadora de Hugo Chávez en Colombia. Demasiado bocón para mediador.
Ante esta cadena de reveses nacionales e internacionales, cabe preguntarse si el pueblo venezolano va a delegar en semejante burro más poderes y nada menos que la reelección indefinida. Empecinado en su posición, y ensoberbecido por el acceso a los petrodólares, Chávez ahora plantea, con una pataleta de niño malcriado, que, si el pueblo rechaza la reforma, tendrán que buscarle sustituto. Pero puede que entre los que le rodean, prevalezca la sensatez y le aconsejen seguir la sugerencia del General Baduel y suspender el referendo. La firma Datanálsis reportó que, en la última encuesta, un 49 % se inclinaba por el no, contra sólo un 39 % por el sí. Ni las maquinitas de contar del Consejo Nacional Electoral pueden ignorar eso. Amigos venezolanos, si no lo suspenden, en el referendo hay que votar por el no.