¿Y ahora qué?


Dr. Ernesto F. Betancourt
Desde Washington, D.C.





ugo Chávez y Fidel Castro están en un serio aprieto. El primero no ha podido contener su furia y no se le ha ocurrido nada mejor que insultar al pueblo venezolano; el otro, curtido por la experiencia de medio siglo en el poder, y debilitado por las infecciones intestinales post operatorias, ha optado por el silencio. En todo caso, el socialismo del Siglo XXI en las Américas parece no va a prender. Su autor intelectual, el alemán Heinz Dieterich, ha hecho un análisis de la debacle del voto No en Venezuela, que lo enajena para siempre con el bocón de Caracas. Creo que sus días en la chupeta de petrodólares están contados.

De acuerdo con lo publicado por Dieterich, Chávez es el culpable de la debacle del referendo. Según el alemán, Chávez se ha endiosado por el asesoramiento de gente que, ansiosa de recibir petrodólares, no le dicen lo que en realidad piensan de sus peregrinas ideas. Entre los vividores que le dicen que sí a todo, Dieterich incluye a Fidel Castro. A resultas de ese asesoramiento erróneo, Dieterich llega a la conclusión de que están en peligro los regímenes de Hugo Chávez y Evo Morales en el 2008, y puede que Cuba también haga crisis entre el 2009 y el 2010. Suena pesimista el alemán.

Por mi parte, creo que Chávez seguirá diciendo estupideces a granel, su poderío actual es muy grande porque los ingresos petroleros de Venezuela son muy altos y todo parece indicar que, a corto plazo, seguirán a alto nivel. Por de pronto, con motivo de la toma de posesión de Cristina Kirchner, no parece que Chávez fuera al aeropuerto en Buenos Aires a recibir al hijo del Rey de España. La Casa Real española aclaró que no era cierto que el infante llevara ninguna nota referente al ¿Por qué no te callas?, como tontamente dijo Chávez en su descarga de m….. por la televisión estatal venezolana. Habrá que ver si lleva adelante sus amenazas contra los bancos españoles que operan en Venezuela, si el Rey de España sigue sin darle disculpas.

En Colombia, Uribe se ha movido con la efectividad usual y ya tiene al Presidente Sarkossy a su lado, al igual que a la Iglesia Católica colombiana, en una mediación para ver si logran sacar a Ingrid Betancourt de la mazmorra selvática en que la tienen los terroristas de las FARC. Primero, parece que alguien tendrá que hablar con la madre de Ingrid para que no siga haciendo papelazos pidiendo la gestión de Hugo Chávez en un asunto en el que ya no pinta papel alguno. En segundo lugar, el comercio entre Venezuela y Colombia es demasiado importante para grandes núcleos económicos en ambos países para que sea sacrificado en aras de los caprichos de un loco de arrebato como Chávez.

En cuanto a Fidel, sigue con su bolsita al costado, y se limita a postularse para la Asamblea del Poder Popular, requisito para mantener su posición dentro del régimen. La disidencia se da cuenta de que ése es un ticket a la inmovilidad del régimen. Pero la presión de la gente inconforme con su situación actual se manifiesta en muchas dimensiones. Las Damas de Blanco siguen con sus protestas a favor de las mayores víctimas de la represión de los hermanos Castro. Los estudiantes demandan que se restaure la autonomía universitaria. En Oriente, un obispo lacayuno, que deshonra la posición ocupada en su oportunidad por hombres de la talla de los Monseñores Pérez Serantes y Meurice, dice que no hubo violación de la iglesia del padre Conrado, pero, aún así, el gobierno se excusa por los excesos de la policía.

La reforma en la agricultura, primer cambio que planea introducir Raúl, sigue bajo estudio. Dudo que llegue a satisfacer las necesidades de una verdadera apertura, ya que habría que reconciliar lo irreconciliable. O sea la estructura centralista que montó Fidel, y que ha fracasado, con la descentralización de decisiones de una economía de mercado, que es lo que en realidad hace falta. Cada día me convenzo más de que en Cuba va a venir una explosión social antes de que se produzcan cambios medulares.