
a situación de Evo Morales en Bolivia se agrava por momentos. El Prefecto de Cochabamba le ha pedido que facilite una solución nacional renunciando a la presidencia. Sin embargo, ahora, nada menos que pretende que lo nominen para el premio Nobel. Mientras, Bolivia se divide alrededor de la Asamblea Constituyente, en la que su partido el Movimiento al Socialismo, (MAS), tiene mayoría pero no las dos terceras partes requeridas.
Aprovechando el momento, el alcalde de Santa Cruz, Percy Fernández, lanzó la idea de dividir Bolivia en dos países, el de Oriente y el de Occidente. Por suerte para Morales, Percy Fernández es una figura que no toman muy en serio los bolivianos. Pero el hecho de que haya escogido este momento para lanzarla revela lo crítico de la situación que afronta Bolivia.
Al inicio de su gestión contaba con un apoyo mayoritario en todo el país, excepto tal vez en los cuatro departamentos de la llamada Media Luna: Beni, Pando, Santa Cruz y Tarija. Estos departamentos demandaban mayor autonomía del gobierno central ubicado en La Paz. Esto fue aprobado en esos departamentos en un plebiscito que tuvo lugar al mismo tiempo que Morales fue electo. La autonomía es apoyada hoy por seis de los nueve departamentos.
Entre las medidas más importantes de su gestión está la nacionalización de los hidrocarburos y las numerosas reservas mineras de Bolivia. Brasil tenía un dominio imperial sobre los recursos naturales de Bolivia, incluyendo la mayor productora de gas natural, Petrobrás, y era el mayor mercado del mismo, casi 30,000 millones de metros cúbicos diarios. Petrobrás aportaba el 17% del PBI de Bolivia. No habían grandes inversiones de empresas americanas en el país y EEUU solamente estaban interesados en cortar el suministro de coca. Como contrapeso se ofreció acceso al mercado americano libre de aranceles para los países andinos, bajo un programa llamado ATPDEA. Miles de empresarios y obreros bolivianos se benefician. Ese programa ha sido extendido solamente hasta Febrero del 2008.
Evo Morales cree que los problemas se resuelven emitiendo decretos y creando empresas estatales. Pero Bolivia carece de los recursos financieros y humanos para manejar las empresas nacionalizadas. La última revelación de este modus operandi es la creación de una empresa mixta, con un socio de la India, para explotar los recursos de hierro de Mutún. Evo Morales ha dotado a la parte boliviana de la empresa mixta con cero capital.
Morales llegó al poder en momentos en que los organismos financieros internacionales cancelaban la deuda externa de los países más pobres, entre los cuales se encuentra Bolivia, lo que ha aliviado considerablemente la balanza de pagos de su país. Además, los petro-dólares de Hugo Chávez han servido para sacarlo de ciertos apuros financieros y comprar la lealtad de gobiernos municipales y mandos militares.
También llegó al poder con el apoyo de los productores de coca. En Bolivia hay una tradición indígena de uso de la hoja de coca para toda clase de fines medicinales que es utilizada para encubrir la producción de la gelatina que después se utiliza en los laboratorios productores de cocaína. Morales ha saboteado todos los acuerdos con el gobierno de los Estados Unidos que habían hecho administraciones anteriores. El resultado ha sido un aumento apreciable en los terrenos dedicados al cultivo de coca. Esto amenaza las exportaciones de productos no tradicionales bolivianos bajo los aranceles cero que establece el acuerdo ATPDEA. Miles de bolivianos corren el peligro de perder sus empleos.
Evo Morales ya no intenta siquiera visitar a quien llama su abuelo, Fidel, para que le dé consejos sobre cómo hacer las cosas. Ahora recibe instrucciones a través del Embajador Rafael Daussá, de la inteligencia cubana, Pero los días de Evo Morales están contados.