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LIBRO SOBRE EL CASO
ANA BELÉN MONTES
Dr. Ernesto F. Betancourt
Desde Washington, D.C.
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e
trata del libro
titulado “True
Believer”
escrito por el
oficial de
contrainteligencia
de la Defense
Intelligence
Agency (DIA),
Scott W.
Carmichael.
Este oficial
siguió el caso
de Ana Belén
Montes y explica
cómo se
desarrolló la
investigación.
Ana Belén era la
funcionaria de
más alto nivel a
cargo de los
asuntos de Cuba
en la DIA. Es
patético.
Ana Belén no
es de origen
cubano, sino
puertorriqueño.
Como el título
True Believer
indica, no actuó
por ninguna de
las razones que
usualmente
motivan a los
espías que
traicionan a los
Estados Unidos.
Casi al final,
Carmichael
explica que ella
actuó por
admiración a
Fidel. Ella
tenía en su
cubículo o
centro de
trabajo, frente
por frente a su
computadora, una
frase de
Shakespeare. La
cita aludía a
que “el rey
sabía lo que
estaba pasando
porque tenía
información de
una fuente que
nadie se
imaginaba.” Esa
fuente era ella
y el rey era
Fidel. Si
alguien le
preguntaba,
podía cambiar
los factores
diciendo que
ella era la
fuente y el rey
el Tío Sam.
Un
compañero de
trabajo reportó
una conducta
rara de ella que
ocasionó una
entrevista con
Carmichael. El
derribo de las
dos avionetas de
Hermanos al
Rescate el 24 de
Febrero de 1996
es el evento
clave de su
caída. Primero,
por una reunión
con el almirante
retirado Eugene
Carrol,
precisamente el
día antes del
derribo. El
almirante trajo
de Cuba el aviso
de los cubanos
de que, si el
gobierno
americano no
ponía coto a los
vuelos, iban a
derribar a las
avionetas.
Segundo, porque
una colega
observó que
recibió una
llamada
telefónica de
fuera del
Pentágono
durante la
reunión de los
Jefes de Estado
Mayor, después
de la cual,
anunció que se
tenía que
retirar a las
ocho de la noche.
El tercer tema,
levantado por
Carmichael, fue
que Ana Belén
había expresado
abiertamente su
oposición a la
política de
Estados Unidos
hacia Cuba. La
explicación
sobre el primer
y tercer tema
fue
satisfactoria
pero no así en
el caso de la
llamada
telefónica. Dejó
la impresión en
Carmichael de
que mintió.
Todo esto
había pasado al
olvido en la
memoria de
Carmichael hasta
que se enteró de
que el FBI había
llegado a la
conclusión de
que la
inteligencia
cubana había
logrado
infiltrar un
agente a alto
nivel y estaban
ansiosos por
localizarlo. Al
hacer una
búsqueda de
computadora,
saltó el nombre
de Ana Belén y
de ahí en
adelante vino la
recolección de
todos los
incidentes en
que ella había
aparecido. No
fue fácil a los
de la DIA
convencer a los
de
contrainteligencia
del FBI, quiénes
son los únicos
que pueden hacer
el tipo de
investigación
requerida en
estos casos. En
esa etapa, los
altos
funcionarios de
la DIA y el
Pentágono fueron
puestos sobre
aviso. El
problema era
cómo evitar que
se corriera la
historia a gente
alrededor de Ana
Belén, y
cambiaran su
actitud hacia
ella, alertando
así a la
inteligencia
cubana. En eso
vino el 11 de
septiembre y la
guerra contra el
terrorismo y
hubo que
arrestar a Ana
Belén.
En
conclusión,
quedé
insatisfecho. De
por sí, la
cacería de un
espía es un tema
muy interesante.
En ausencia del
carisma de
Fidel, es dudoso
que esto hubiera
ocurrido. Raúl
nunca hubiera
motivado a Ana
Belén. Además,
conociendo a
Fidel, es casi
seguro que él
era quien
actuaba
personalmente
como control de
esta agente. El
régimen ha sido
mezquino con Ana
Belén. Ella se
considera una
heroína del
pueblo cubano,
pero en Cuba
nadie la conoce.
La ´red avispa´
hizo menos y
miren la campaña
mundial montada
por Fidel a
favor de los
cinco héroes.
En cuanto a
otros agentes,
la opinión de
Carmichael, de
que se subestima
al espionaje
cubano, es muy
cierta. Eso ha
ayudado a Fidel.
Carmichael no
menciona el caso
Alberto Coll,
aunque era un
funcionario de
mayor categoría
que Ana Belén, y
promotor de las
ideas que ella
sembró. O sea,
hace falta otro
libro basado en
el “damage
assessment” de
Ana Belén
Montes.
Sólo eso me
tranquilizará.
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