ALERTA SOBRE
EL LEXINGTON INSTITUTE

Dr. Ernesto F. Betancourt
Desde Washington, D.C.

 


l día último del año salió un artículo de Steve Hirsch en primera plana en The Washington Times,
periódico conservador de Washington, en que se miente descaradamente sobre la situación cubana. Detrás de este artículo parece estar Phillip Peters, vicepresidente del Lexington Institute, enemigo de la libertad del pueblo cubano.

    En dicho artículo se dice, y cito, “A principios de este mes, una delegación de 10 miembros del congreso, de ambos partidos, visitó la Habana, la mayor delegación legislativa estadounidense bajo el Señor Castro hasta la fecha. Raúl Castro invitó a los Estados Unidos a conversar sobre las relaciones entre los dos países, incluyendo tópicos tales como el embargo, inmigración, tráfico de drogas, captura de fugitivos, el ambiente y exploración petrolera.” Eso es totalmente falso. Raúl habló de negociaciones sin condiciones previas. ¿Quién dio a Hirsch esa lista de tópicos? ¿Peters? EU respondió diciendo que los Castro tenían que negociar primero con el pueblo soberano una apertura democrática y económica. Ni palabra de eso en el artículo.

    Hirsch cita en su artículo a los promotores usuales del castrismo en Washington, como John Kavulich y Kirby Jones, y al inevitable Peters. Además, cita a los representantes Jeff Flake, republicano, y Bill Delahunt, demócrata, quienes encabezaron la delegación congresional, así como a voceros de los grupos comerciales que están detrás de este esfuerzo, tales como William A. Reinsch, Presidente del National Foreign Trade Council y Stuart E. Proctor, del USA Rice Federation. Para balancear la historia, Hirsh cita también a gente de la administración.

    En ninguna parte del artículo se menciona que la misión congresional, para la organización de cuyo viaje Peters se trasladó a la Habana previamente, fue un fracaso rotundo. Raúl ignoró el pedido de la misión de ser recibida por él.

    Eso sí, ya se filtró que una de las primeras tareas de Delahunt, al asumir su posición en el nuevo congreso, dominado por los demócratas, va a ser celebrar unas audiencias sobre Radio Martí. Phillip Peters ha estado siguiendo los asuntos de Radio Martí desde su posición en el Lexington Institute. Es muy probable que Delahunt lo llame a dar testimonio. El tema será los recientes contratos para trasmitir las señales de TV y Radio Martí por medio de la TV Azteca y Radio Mambí. Ni a Peters, ni a Delahunt les importa un bledo el ampliar la información al pueblo de Cuba para romper el bloqueo informativo que ocasiona la total falta de libertad de expresión en Cuba. Sólo quieren mostrarles a sus compinches en la tiranía la utilidad de su complicidad en Washington.

    Uno de los argumentos levantados para las gestiones de acercamiento con la sucesión a Fidel Castro es que hay petróleo en la costa norte de Cuba. Kirby Jones organizó una reunión en México entre funcionarios cubanos y ejecutivos de firmas petroleras para presionar se permita a compañías americanas participar en la exploración de la costa norte. Flake va a proponer la legislación. Sin embargo, el reciente congreso abrió a exploración una extensión mucho mayor, dentro del área prospectiva que corresponde a Estados Unidos en el Golfo de México, y el interés de los petroleros americanos debe haberse enfriado. Además, la demanda que ha puesto la firma canadiense Pedercan para que Cuba le pague $69 millones revela que producir petróleo en Cuba tiene un alto riesgo: el no ser pagado. Cuba es un estado maruga que no paga sus deudas. Esa es otra de las omisiones imperdonables del periodista Hirsch.