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se ha estado reportando los ultimos meses la represion, el
acoso y los actos de repudio contra disidentes y
periodistas independientes en Cuba se han intensificado
en toda la isla, pese a lo cual los opositores y
activistas políticos continúan con sus reclamos de
libertad al régimen de Fidel Castro.
En la ciudad de Camagüey, un grupo de Damas de
Blanco emprendió el domingo por primera vez una caminata
silenciosa por la céntrica calle General Gómez, en
reclamo de la libertad de sus familiares presos, bajo la
atenta vigilancia de oficiales de Seguridad del Estado y
la sorpresa de los residentes en esta area nada
habituados a este tipo de manifestaciones.
Las Damas de Blanco iniciaron su caminata luego de
asistir a misa en la Iglesia de Santa Ana, vistiendo
pantalones y pulóveres blancos en los que estaban
impresas las fotos de sus esposos: Alejandro González
Raga, Alfredo Manuel Pulido López, Normando Hernández
González y Mario Enrique Mayo Hernández, todos ellos
periodistas independientes condenados a largas penas de
prisión durante la llamada primavera negra del 2003.
El grupo de Damas de Blanco de Camagüey estaba
integrado por las señoras Bertha María Bueno, Rebeca
Rodríguez Sauto, Yaraí Reyes Marin y Maidelín Guerra,
quienes fueron acompañadas durante su caminata por la
disidente, Ilyana López.
''A todas las organizaciones defensoras de los
derechos del hombre queremos decirles que no tenemos
miedo; no hacemos más que decir en silencio lo que otros
no se atreven y que continuaremos asistiendo a la casa
de Dios todos los domingos vestidas de blanco para orar
por la salud de nuestros familiares'', afirmó
telefonicamente desde Camagüey, Maidelín Guerra.
Mientras tanto, otro disidente, Ernesto Martínez
Fonseca, su esposa, Judith Arbesú, y dos hijas, de 8 y
10 años, fueron desalojados a primeras horas de ayer de
una pequeña vivienda en una popular barriada habanera
donde vivían desde el 2000.
El matrimonio señaló que decenas de policías y
funcionarios estatales participaron en el desalojo.
'El opositor, considera que la acción es una ``represalia
por mi militancia y mi condición de disidente''.
“Yo seguiré siendo quien soy, reclamando los
derechos de los cubanos hasta que un día logremos lo que
este pueblo desea'', afirmó Martínez en declaraciones
formuladas a la agencia española de noticias EFE.
La esposa de Martínez asegura que la vivienda
pertenece a un hermano de crianza que vive en Londres
con un permiso de residencia en el exterior, el cual
dejó a la familia la casa en custodia y ha viajado
anualmente al país, como establece la ley, para no
perder su propiedad.
Por su parte, el dirigente opositor, Vladimiro Roca,
del Movimiento Todos Unidos, denunció que en la
madrugada de ayer martes fue detenida Niurka Brito
Rivas, quien tenía previsto divulgar nuevos elementos
sobre un presunto caso de corrupción administrativa en
la empresa provincial de producciones lácteas de La
Habana.
Según Roca, la detención se produjo horas antes del
encuentro con la prensa extranjera que había convocado
Brito, ex directora comercial de la empresa, para dar
continuidad a las denuncias sobre irregularidades en la
venta de leche en polvo que divulgó el pasado agosto.
Mientras que en Camagüey el reclamo de libertad para
los presos políticos efectuado por las Damas de Blanco
se realizó sin incidentes, no ocurrió lo mismo en La
Habana.
Una turba integrada por unas 30 personas al servicio
de la represion gubernamental protagonizó el domingo un
''acto de repudio'' frente a la vivienda de la Dama de
Blanco Soledad Rivas Verdecia, esposa del prisionero de
conciencia Roberto de Miranda Hernández, a quien le
concedieron una licencia extrapenal por problemas de
salud.
La turba progubernamental se concentró durante dos
horas frente a la vivienda del matrimonio Miranda-Rivas,
ubicado en la calle Campanario No. 354. entre San Rafael
y San Miguel, en el municipio capitalino de Centro
Habana, profiriendo los usuales insultos contra los
opositores asi como consignas castristas.
Los llamados actos de repudio y el hostigamiento no
sólo incluyeron a opositores y periodistas
independientes, sino también a dirigentes religiosos
laicos.
El obispo de la diócesis de Holguín, monseñor Héctor
Peña Gómez, denunció en una declaración leída durante
los oficios religiosos dominicales la golpiza de la que
fue víctima el diácono Andrés Rodríguez Tejeda, cuando
salía de su casa para participar en la misa de la
Catedral.
''En la esquina los esperaban dos señores, uno de
ellos lo agredió e insultó de manera violenta, en
presencia de su esposa e hijo, a la vez que lo golpeó en
repetidas ocasiones en el rostro y en el pecho'', indicó
el comunicado oficial del Obispado de Holguín.
El comunicado añadió que una semana antes, el
diácono fue registrado en su persona, junto con su
equipaje en la terminal, cuando se disponía a viajar
hacia la ciudad de La Habana y que con anterioridad fue
objeto de un acto de intimidación en su vivienda y otro
acto de repudio organizado por el Comité de Defensa de
la Revolución de su cuadra.
''Este y otros hechos que no parecen ser tan
aislados, están creando un malestar cada vez más
creciente entre los muchos miembros de las comunidades,
entre los sacerdotes, los religiosos y laicos. Además
son incontables las llamadas de ciudadanos a la sede del
Obispado, intentando corroborar la veracidad de tales
hechos'', indicó monseñor Peña.
''Como Pastor de esta Iglesia, responsable de todo
lo que conduzca a la paz y la justicia, y convencido de
que la violencia no es el camino para solucionar los
conflictos, me dirijo a las autoridades para que cuiden
de que estos hechos no se repitan y determinen la
responsabilidad de quienes los provocan'', subrayó.