RIO DE JANEIRO, BRASIL
{31-05-2019}

POR QUÉ FRACAZAN LAS CONVERSACIONES MADURO-GUAIDO EN OSLO
Jorge Hernández Fonseca
 



Por la segunda vez fracasan las conversaciones Maduro-Guaidó en Oslo. Estos fracasos sucesivos sólo demuestran una realidad: Para solucionar la crisis venezolana mediante conversaciones, no es con Maduro con el que habría que negociar, habría que negociar con La Habana. A su vez, no es Guaidó el interlocutor con el cual La Habana se sentaría a negociar la solución de la crisis venezolana, sino con los representantes de Donald Trump. Maduro jamás va a negociar su salida del poder; Cuba si lo haría, como ya estuvo dispuesta a hacerlo.

La Habana inició este ciclo negociador entre venezolanos en Oslo, porque dio garantías a la oposición de tirar del poder a Maduro y convocar elecciones limpias. Era porque Trump había prometido que si Cuba retiraba “sus hombres” de Venezuela, propiciaría un nuevo acercamiento a la Habana, que resolvería muchos de sus problemas. Así, los cubanos proyectaron para Venezuela una solución al estilo Nicaragua, con Padrino jefe del ejército, Cabello al frente del partido chavista y donde el único sacrificado sería Maduro. Aunque perdieran las elecciones ahora, siempre habría como retomar el poder, al mejor estilo Daniel Ortega en Nicaragua.

La oposición política cubana de Miami, protestó ante Trump, que dio marcha atrás a su promesa de abrirse a la Cuba castrista (lo cual eternizaría la dictadura cubana) y las cosas volvieron a la posición cero. De esa manera, Cuba nunca colaboraría con Guaidó para eliminar a Maduro. En esta segunda ronda de negociaciones, Guaidó ignoró que ya la Habana no tiraría a Maduro, porque ya Trump no se abriría con la isla. La conversación Guairó-Maduro se trabó precisamente cuando el dictador venezolano se negó a abandonar el poder, sin ganar nada.

En la Venezuela de hoy, hay sólo dos posibilidades: Primero: Negociar con Cuba, es decir EUA, el Grupo de Lima y Europa negociar con la Habana. En segundo lugar, organizar una fuerza internacional latinoamericana, con soldados venezolanos y apoyados militar, logística y financieramente por EUA, para tirar del poder por la fuerza a Maduro Cabello y comparsa.

La variante de una negociación con Cuba que implique compromisos de subsistencia de la dictadura castrista, sería --además de inmoral-- inaceptable para el sufrido pueblo cubano. Por ello, lo que se impone es la organización de una fuerza que se oponga a Maduro, en el mismo terreno con que el dictador venezolano ha enfrentado a la oposición pacífica: una fuerza militar.
 

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RIO DE JANEIRO, BRASIL
{24-05-2019}

EL FRACASO DE LAS CONVERSACIONES MADURO-GUAIDO EN OSLO
Jorge Hernández Fonseca
 

 encuentro-- tomó como base la oferta de Trump a Cuba para retirar sus hombres de Venezuela a cambio de una “nueva apertura”, lo cual animó a los cubanos para eliminar a Maduro, dejando a Padrino al frente del ejército y a Cabello al frente del partido.

En estos planes se garantizarían los objetivos de Guaidó, pero el chavismo quedaría intacto y los intereses cubanos podrían encaminarse adecuadamente, además de resolver sus graves problemas internos con la ayuda de la prometida “apertura de Trump”. En estos planes había dos perjudicados: Por un lado Nicolás Maduro, que sería sacrificado por la Habana; por otro lado, la oposición política cubana de Miami, que vio con muy malos ojos la oferta de Trump para una nueva apertura con la dictadura castrista. Era como sacrificar a Cuba por Venezuela.

Pero el exilio cubano hizo valer la fuerza que actualmente tiene ante la administración Trump, descarrilando los planes de la “nueva apertura” prometida. La isla rápidamente había aceptado sin chistar, promoviendo los contactos en Oslo. Donad Trump sacó sus números de inmediato. No era negocio ganar la voluntad de los venezolanos a costa de perder la de los cubanos en la Florida. En las pasadas elecciones, Trump ganó el estado de la Florida por el voto cubano, porque los cubanos que votaron por Trump fue mayor que la diferencia de votos entre el candidato republicano y la candidata demócrata. Si se “abría a Cuba”, perdería la Florida.

Analizando el panorama que se presentaba, Nicolás Maduro por su parte envió su canciller a la Habana con vistas a recibir seguridades y garantías de apoyo de parte de Raúl Castro. Este, al ver frustrado sus planes de medio plazo en Venezuela, incentivaron al dictador venezolano a “elevar la parada” contra Guaidó, amenazando con adelantar las elecciones legislativas que eliminaría la Asamblea Nacional opositora, tratando así de retomar la iniciativa perdida.

El presidente norteamericano por su parte, aclaró su posición de manera tajante y definitiva el pasado 20 de Mayo, día que se conmemoró un aniversario más de la creación de la República de Cuba, con un mensaje inequívoco de apoyo a la futura incorporación de la isla al concierto de Naciones libres, democráticas e independientes, con la ayuda y el apoyo de EUA.

Así las cosas, fracasada la negociación con los altos mandos chavistas por un lado y las conversaciones de Oslo por otro, sólo queda la opción de aplastar el chavismo de raíz, sea por una revuelta interna, o por una intervención militar de la coalición democrática latinoamericana que se opone al chavismo, con respaldo de la OEA y los militares venezolanos exiliados.


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RIO DE JANEIRO, BRASIL
{18-05-2019}

LA MANO DE CUBA EN LAS CONVERSACIONES VENEZOLANAS DE OSLO
Jorge Hernández Fonseca
 

Después de brillantes demostraciones como opositor atinado, Juan Guaidó ha caído en la trampa que siempre dijo rechazar: autorizar conversaciones con Maduro. La razón: hay un nuevo factor jugando ahora en la ecuación: la Cuba castrista. Según los reportes de prensa, las conversaciones de Oslo fueron inicialmente sugeridas por la Habana. De ahí el peligro de haberse planeado en la isla una solución afín a sus intereses, aunque para ello tenga que entregar alguna pieza del complejo ajedrez que se juega en Caracas. Maduro sería sacrificado.

Desde las fallidas negociaciones de la oposición venezolana con altos mandos de la dictadura madurista, ya se vio más o menos claro que los planes de la Habana podrían implicar el cambio de Maduro por el general Padrino. Cuando este general puso como condición encabezar el gobierno de transición, detrás estaba la inteligencia cubana intentando controlar el proceso y colocando uno de sus mejores hombres, el general Padrino, encabezando los cambios hacia “la democracia”, la cual sería, ir a un esquema ya probado antes por el castrismo en Nicaragua.

Eso significa que muy probablemente la oposición haya recibido garantías de un relevo de Maduro por un gobierno de transición más elecciones, como exige Guaidó, pero dejando intacto el ejército encabezado por Padrino y el partido por Cabello. Habría elecciones que el castrismo estaría dispuesto a perder de inicio (recordemos la victoria de Violeta Chamorro) pero petróleo para Cuba y el esquema chavista continuaría en Venezuela, incubándose y a la espera.

El esquema que el castrismo promueve para Venezuela ahora, podría satisfacer los pedidos de EUA respecto a que “Cuba recoja sus militares”, pudiendo los cubanos sugerirles a los norteamericanos una solución para la isla similar a la venezolana. Retirando sus 20 mil hombres (casi todos médicos) pero dejando intacto el sistema de contra-inteligencia sembrado en el ejército que encabezaría Padrino. Dentro de la isla el proceso sería sin cambios políticos y sin elecciones, pero con determinadas garantías capitalistas en la economía. ¿EUA aceptaría?

No habrá solución democrática en Venezuela --ni en Cuba-- que no implique extirpar de raíz la ideología castrista, cosa que aparentemente la actual oposición venezolana no es muy consiente, al manifestarse contra una solución militar, única manera de “limpiar” totalmente el panorama marxista venezolano y cubano. Nicaragua es testigo del error de haber permitido una solución a medias, dejando impostado un partido y un ejército marxista, dispuestos a regresar.

 

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RIO DE JANEIRO, BRASIL
{06-05-2019}

El fracazo del alzamiento en Venezuela y el futuro de Cuba
Jorge Hernández Fonseca
 

En la medida que avanzan los días, se conocen más detalles de las probables causas del fracaso del alzamiento en Venezuela del 30 de Abril. Se sabe ahora que no sólo fue el adelanto de la fecha de la sublevación, sino que el general Padrino, el mismo día 30, puso como condición de apoyo al intento, que fuera él (Padrino) quien --no sólo liderara la rebelión-- como que después dirigiera el gobierno provisional posterior a la asonada, lo que no fue aceptado.

 Este detalle es crucial para lo que ahora está en marcha. Aceptando la tesis de que Padrino obedecía órdenes de los servicios de inteligencia cubanos durante la conspiración, la propuesta de Padrino para dirigirlo “todo” después de eliminar a Maduro --sobreentendiendo que viene de los servicios cubanos-- implica que la Habana estaría dispuesta a sacrificar al actual gobernante, siempre que otro afín a su causa tome el mando del país. Por eso Maduro envió a su esposa al extranjero. No puede haberle hecho ninguna gracia esa propuesta de la Habana.

 La óptica norteamericana posterior al fracaso fue, de inicio, amenazar a Cuba para que retirara sus hombres de Venezuela, sino materializaría un bloqueo total a la isla. Posteriormente y con un espíritu más negociador, EUA propuso que “haría una apertura hacia Cuba muy beneficiosa, si los cubanos aceptaran retirar sus ‘asesores militares’ de Venezuela”. Esto significa una oferta más que beneficiosa para la isla --casi imposible de rechazar-- sobre todo si ya habían pensado en tirar del juego a Maduro, cuando le dieron la orden a Padrino de ofrecerse para dirigir el país.

 Paralelamente, el Grupo de Lima, que nunca se había referido al papel de la Habana por considerarlo “menor” (pensando que está China, Rusia y EUA jugando duro) ahora acaba de hacer un “llamado a Cuba” para que apoye las gestiones de una solución pacífica del conflicto.

 

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RIO DE JANEIRO, BRASIL
{02-05-2019}

La Rebelión del 30 de Abril en Venezuela: Otra  hipótesis  Cuba
Jorge Hernández Fonseca

La rebelión contra Maduro del pasado 30 de Abril en Venezuela, como se sabe, no consiguió su objetivo de derribar la dictadura. El hecho ha sido analizado según varias hipótesis probables. Sin embargo, el curso real de los acontecimientos, según mi óptica, no lo he visto reflejado hasta el presente. Para los cubanos, creo, es más que claro lo que yo imagino sucedió.

Se ha sabido que hubo contactos de alto nivel entre el grupo de Juan Guaidó y los EUA, por un lado, con oficiales del primer nivel muy cercanos a Maduro, por otro, configurando una conspiración. En ella, estos altos mandos apoyarían a Guaidó para tirar a Maduro del poder, aparentemente mediante una acción militar. Se dice, como hipótesis probable, que el adelanto de la fecha marcada frustró la acción del comando militar y Guaidó quedó fuera del juego.

Los cubanos sabemos que la principal arma de los servicios secretos de la isla es la infiltración en las huestes enemigas. Por otro lado, es la contrainteligencia cubana la que prima en Venezuela. Siendo así, no es difícil imaginar que los contactos entre el grupo de Guaidó y los altos oficiales chavistas fueran informados tempranamente a la inteligencia cubana, la que preparó un escenario para el fracaso del plan. Los altos mandos de Maduro le fueron fieles.

Personalmente me resulta poco creíble que contactos entre los altos mandos de Maduro y los hombres de Guaidó, así como incluso contactos con el exterior, no hubieron sido detectados por los servicios de inteligencia, por lo que creo mucho más probable que estos contactos fueran, no sólo de conocimiento de la inteligencia, como que fueran promovidos por ella.

En todo esto hay un alto oficial, jefe del SEBIN, que por razones personales había roto con Maduro, pero que no formaba parte de los conspiradores y ahora fue sustituido, por lo que, lógicamente, pagará los “platos rotos” por haber permitido que soltaran a Leopoldo López. La libertad de López ha sido uno de los éxitos del plan general, asunto nada desdeñable.

Comprendo que en este caso, por sus características, haya bastante desinformación pública echada a rodar de manera exprofeso y quizá por ello nadie hasta el presente haya referido la hipótesis que acá se plantea. En cualquier caso, la expongo como una contribución al debate, en la seguridad de que muchos cubanos tengan similar convencimiento que el mío, por conocer el proceder de los servicios secretos cubanos, que tienen la infiltración como padrón de acción.
 

 

 Twitter.com/usernam

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RIO DE JANEIRO, BRASIL
{24-04-2019}

Cuba, Venezuela y Nicaragua 2019: Libertad y Democracia a la vista
Jorge Hernández Fonseca

Las heroicas luchas populares y callejeras que han protagonizado los pueblos de Venezuela y Nicaragua en los últimos dos años, han puesto de manifiesto no sólo es espíritu democrático de ambos países. También han mostrado a todos la eficiente coordinación para la represión de los gobiernos autoritarios mencionados, teleguiados y dirigidos de manera eficaz desde la Habana.

En una Latinoamérica que se libera del yugo totalitario de la izquierda carnívora que la oprimió en los últimos 20 años, es cada vez más evidente el papel del castrismo en este proceso opresor. Ya nadie duda que la asesoría represiva desde la Habana es la que mantiene en pie la dictadura de Maduro en Venezuela e incentiva la cruenta represión en la Nicaragua de Ortega.

Latinoamérica democrática agrupada en el “Grupo de Lima” encabeza en enfrentamiento a la izquierda carnívora continental, identificando nítidamente a la Habana como la “cabeza de la serpiente”. Estados Unidos por su parte, también ha despertado del sueño “obamista” de pactar con el castrismo, en el convencimiento de que la dictadura cubana es el enemigo a derrotar.

Se ha configurado una trilogía “del mal” triangulando a Cuba, Venezuela y Nicaragua como los países donde es necesario actuar democráticamente. El heroísmo de los pueblos nicaragüense y venezolano contrasta sin embargo con la relativa pasividad opositora cubana. Es que el mecanismo de control represivo totalitario tiene dos grandes etapas: la etapa de las revueltas y la represión dura y cruda, hasta que sobreviene la segunda etapa, de control represivo y terror.

En Cuba ya se sobrepasó la primera etapa. Son ya sesenta años de represión contra los cubanos, donde de inicio --en los primeros veinte años de la dictadura-- el pueblo de la isla demostró su heroísmo, resultando en más de siete mil fusilados y cientos de miles de presos condenados a largos años de prisión, lo que repercute en un reino de control por el terror.

Esta ausencia de rebeldía, junto a la nociva atomización y fragilidad de la oposición política cubana --carente hoy de un cuerpo identificable-- son los obstáculos a vencer en la isla. ¿Renacerá el espíritu de combate cubano, perdido por el mecanismo represivo totalitario? ¿La falta de un cuerpo opositor de consenso hará que Cuba pierda la oportunidad de derrotar al castrismo en su madriguera, con el apoyo de todos los factores políticos externos existentes?

¿Hay una representación opositora cubana capaz de negociar con el Grupo de Lima y EUA?

La segura libertad de Venezuela y el advenimiento de la democracia en Nicaragua, son nítidas. En Cuba, sólo el futuro --y la dispersa y refractaria oposición política cubana-- podrían definirlo.



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RIO DE JANEIRO, BRASIL
{18-03-2019}



La Nación Cubana y la Cuba de los hermanos Castro
Jorge Hernández Fonseca

Cuando el actual y voluminoso noticiero mundial habla sobre “Cuba”, se sobrentiende que está hablando sobre “la Cuba de los hermanos Castro”. Esto, desde luego, para la cuarta parte de la población cubana –aquella que vive en el extranjero-- es una generalización inexacta. La Cuba real, aquella que está conformada por todos sus hijos, es la suma de dos mundos separados: la isla gobernada por el castrismo, más los cubanos que viven esparcidos por el resto del Mundo.

En realidad, “La Nación Cubana” es una dicotomía: la Cuba que sobrevive dentro de la isla, cuya aspiración básica es irse al extranjero para liberarse de una dictadura empobrecedora y la Cuba que ha renacido lejos de su Patria, en otras latitudes, que la añoran y veneran. En realidad son dos “Cubas”: una sometida y pobre y otra pujante y rica, como era la isla antes y lo será en el futuro. De alguna manera, Miami es lo que la Habana hubiera sido sin Fidel Castro.

Es importante decir que la Cuba anterior a la dictadura castrista tenía los mayores índices de desarrollo económico y social de toda la América Latina: el segundo mayor PIB por habitante; el mayor consumo de electricidad por habitante; la menor tasa de analfabetismo; el mayor volumen de periódicos diarios publicados; el mayor índice de autos por habitante; la mayor tasa de consumo de proteínas; el mayor salario medio; el mayor índice de reses por habitante; más cines que Paris y un largo etcétera que incluye haberle hecho la música al Mundo de entonces.

Es verdad que antes de la dictadura castrista actual existió otra dictadura, pero esta se circunscribió a limitar las libertades políticas, permitiendo un desarrollo económico, social y humano típico de los padrones del Primer Mundo. Como lo anterior implicaba una fuerte contradicción, el pueblo de Cuba luchó contra la anterior dictadura, pero nunca para implantar una sociedad empobrecedora y totalitaria como el absurdo impuesto por los hermanos Castro.

Hay que decir por otra parte que una buena parte de “lo mejor” de la sociedad cubana esta fuera de la isla. Es una verdadera vergüenza reconocer que la parte mayoritaria de los mejores deportistas, artistas, literatos, ingenieros, arquitectos, intelectuales, periodistas, comediantes, músicos, profesores, políticos, entre otros profesionales --o simples trabajadores-- viven fuera de la isla, no por ser elitistas, sino porque fueron obligados a emigrar por el mandato obligatorio de obediencia y castración que se ha implantado militarmente dentro de Cuba por el castrato.

Ante semejante realidad, es improcedente pretender resolver “el problema cubano” sin contar con el esfuerzo, el capital, la capacidad emprendedora y de liderazgo de la cuarta parte de la población cubana, que vive en el exterior. No importa el esfuerzo para tratar de inyectar el virus emprendedor y/o democrático dentro de la isla, si una buena parte de la población cubana le es impedido participar, invertir, liderar e incluso gobernar, la Nación Cubana hoy y del futuro.

No nos llamemos a engaño, ninguna Nación se levanta del estatus de “haitianización” a que está sometida la Cuba actual sin el concurso de sus mejores hijos, de dentro y fuera de la isla. La intelectualidad cubana insistirá en sus valores patrios, quiéralo o no la dictadura y su aliados. El reconocimiento de cada cubano es la única fórmula para formar la Nación Cubana del futuro.


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RIO DE JANEIRO, BRASIL
{12-01-2019}



Los dos príncipes: Jar Bolsonaro y López Obrador
Jorge Hernández Fonseca

En épocas de derrotas socialistas a lo largo y ancho de Nuestra América, surge una victoria electoral inobjetable de la izquierda en México: el triunfo y la toma de posesión como presidente de ese país, de Andrés Manuel López Obrador, AMLO, que anuncia un “cambio de régimen” desde el viejo y esperpéntico capitalismo mexicano, hacia el socialismo de su partido MORENA. Algo así ya lo habíamos visto en la Venezuela de Hugo Chávez, en el Brasil de Lula da Silva y en la Nicaragua de Daniel Ortega, para no hablar de la decrépita dictadura de los Castro.

Dentro de un mes exactamente toma posesión en Brasil Jair Bolsonaro, impulsado por otra inobjetable victoria electoral, en este caso contra la izquierda local, el cual anuncia un gobierno “de derechas”, liberal capitalista en la economía y conservador en el aspecto de la cultura y los valores de la sociedad brasileña. Este contraste servirá como “experimento” socio-político-económico, para definir --sino científicamente, al menos en igualdad de condiciones-- cual de ambos lados del espectro político tiene mejores resultados globales: la derecha o la izquierda.

No soy neutral en esta competencia, apuesto a mi “caballo ganador”: Jair Bolsonaro. En su discurso de toma de posesión, AMLO ya preanunció el inicio del desastre populista de izquierda que tomará cuenta de México por desgracia los próximos seis años. Aumentos de los valores que se usarán en el sistema de retiro de los mexicanos, y otros gastos “sociales”, sin decirnos de donde salen los recursos financieros para esos gastos, fuera de lo que la izquierda denomina como “justicia social”. No es que no haya injusticias, es que los gastos no pueden ser mayores que los ingresos. Ese desbalance es el origen inequívoco del desastre económico.

No importa que México exhiba de entrada una sociedad bien afinada económicamente con el país más poderoso del Mundo, los EUA. Acaba de firmarse en Buenos Aires la continuación del NAFTA, una sociedad México-Canadá-EUA en el área económica. Brasil por su parte inicia desde cero la posibilidad de una alianza política con los EUA, que hasta el presente no tiene visos de alianza económica, pero si tiene prenuncios de una fuerte alianza política y “militar”.

Adicionalmente, ya AMLO comenzó a enseñar las uñas. Seguramente dará apoyo a Maduro en Venezuela, a Ortega en Nicaragua y a Raúl Castro en Cuba, mientras que por otro lado se consolida la alianza EUA-Brasil-Colombia, que finalmente extirpará parcialmente el cáncer dictatorial en Latinoamérica. En ese sentido, México, fuera del apoyo político en organizaciones internacionales, podrá hacer muy poco para preservar lo más rancio de los regímenes de izquierda latinoamericana. Lo que todavía no queda claro es la solución de la dictadura cubana.

El período presidencial en México es de seis años, en Brasil es de cuatro años. Al final de período de cuatro años podremos comparar el estado socio económico de México y Brasil para hacer un juicio de valor respecto a los gobiernos de izquierda y derecha. Con independencia de lo que ocurra con los regímenes izquierdistas ya existentes, la competencia entre el México de AMLO y el Brasil de Jair Bolsonaro emergerá como una demostración respecto a cuál de los sistemas político-económico más se aviene al objetivo de desarrollo para Nuestra América.


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Antonio Jorge Hernandez Fonseca

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Nacio en manzanillo, cuba, 1943. Ingeniero Mecánico de la Universidad de la Habana, donde además ejerció como profesor y Vice-Director Docente de Ingeniería Mecánica en la CUJAE. Fue jefe técnico y Director de la empresa que diseña maquinaria para la industria y la agricultura azucarera, trabajando en Suecia, Francia, Alemania, Rusia y Brasil en proyectos de desarrollo.  Ex profesor del Instituto Superior de Diseño Industrial (ISDI), de La Habana Cuba. Dirigió el área de Desarrollo de Maquinarias de la Oficina Nacional de Diseño Industrial, ONDI, donde propuso y construyó el Tren-bús, para el transporte urbano de la Habana, del que nació "El Camello", ómnibus gigante que circula por las calles habaneras.

    Ha sido profesor invitado en Universidades de México, Argentina, Uruguay y Brasil, donde alcanzó los títulos de Master en Ingeniería y de Doctor en Ingeniería.  Es profesor de la Universidad del Estado del Pará, UEPA, y de la Universidad Federal del Pará, UFPA, siendo además consultor de la Federación de las Industrias del Estado del Pará, FIEPA. Es autor del libro "CIUDADANO DE SEGUNDA" publicado por Cubacollectibles.com. Reside actualmente en Belém, Estado del Pará, Brasil.

   En el 2006 se hizo el lanzamiento del Libro “ E-mails Al Comandante “ con texto de este autor y caricaturas de Alfredo Pong, libro que contiene un compendio de e-mails que se están publicando en el internet cuyos temas coinciden con la visión que de los mismos realizara el caricaturista Pong en todos los sitios que le publican sus opiniones gráficas. Una labor conjunta que dió como resultado una combinación de humor escrito y gráfico sobre el tema cubano.”